M.J. RAYA 28/01/2012
La Asociación Cordobesa de Pacientes Anticoagulados (ACPA) nace a partir de una conversación que dos enfermos con problemas de coagulación tenían en la aglomerada sala de espera del hospital Reina Sofía, cuando había un único sitio para las extracciones. "Viendo tantos pacientes que había allí esperando, se presentó una reclamación en el hospital Reina Sofía en octubre de 1997, solicitando ya entonces la punción digital capilar (sistema de control
de la coagulación alternativo a la extracción de sangre), que los
enfermos conocíamos por existir en otros puntos de Andalucía. Sin
embargo, la dirección del Reina Sofía contestó que "no tenía previsto el
cambio de método", señala Rafael Martínez, presidente de este
colectivo.